Aunque tengas sesenta consejeros, aconséjate primero a ti mismo
Un consejo sin ayuda es como un cuerpo sin alma
A fuerza de ir con un cojo se aprende a cojear
Quien se aconseja a sí mismo se enfada
Hombre avisado, medio salvado
A fuerza de ir con un cojo se aprende a cojear
Solamente los imbéciles no cambian de opinión
Quien recurre a poco saber obtiene un mal parecer
La sal y los consejos sólo se dan a quien los pide