Ningún exceso es bueno, ningún poco bastante
Los ojos del hombre no se sacian nunca
Deja entrar al ávido en tu casa y te echará de ella
Demasiado de una cosa es falta de otra
Demasiadas velas provocan el incendio de la iglesia
Los ojos ávidos no pueden coserse más que con el hilo de la muerte
Quien todo reclama, todo lo pierde
Quien mucho abarca, poco aprieta
Demasiadas velas provocan el incendio de la iglesia