A fuerza de ir con un cojo se aprende a cojear
Un consejo sin ayuda es como un cuerpo sin alma
Quien se aconseja a sí mismo se enfada
Hombre avisado, medio salvado
Tres pueden decidir de forma satisfactoria si dos están ausentes
Solamente los imbéciles no cambian de opinión
Aunque tengas sesenta consejeros, aconséjate primero a ti mismo
Los buenos consejos llegan hasta el corazón del sabio y se detienen en los oídos del malvado
Quien te aconseja comparte tu deuda