Servir al hombre no significa pertenecer al amo
Quien compra los brazos de su siervo compra también sus piernas
Tantos sirvientes, tantos enemigos
El que ofrece su espalda no debe quejarse de los golpes que recibe
Nadie ama sus cadenas, aunque sean de oro
Nadie ama sus cadenas, aunque sean de oro
Tantos sirvientes, tantos enemigos
El que ofrece su espalda no debe quejarse de los golpes que recibe
Quien compra los brazos de su siervo compra también sus piernas